Todos somos conocedores del problema de la obesidad y de la necesidad de buscar soluciones eficaces a largo plazo.
Además de la dieta, como elemento necesario pero casi siempre insuficiente en el tratamiento , hasta la fecha las alternativas pasaban por la cirugía como último recurso, y sólo para los casos de obesidad mórbida o de menor grado con comorbilidades.
La especialidad de Aparato Digestivo desde hace décadas intenta aportar ayuda en este campo. Sin embargo, la única técnica hasta la fecha de difusión general ha sido el balón intragástrico con los resultados que todos conocemos: eficacia moderada a corto plazo, temporalidad y frecuente recuperación del peso previo tras la retirada del balón.
Recientemente se ha incorporado una alternativa terapéutica que está obteniendo unos resultados que podemos calificar de excelentes y, sobre todo permanentes. Este tratamiento denominado POSE (por su acrónimo de Primary Obesity Surgery Endoluminal y que se podría traducir por “Cirugía Primaria de la Obesidad por Endoscopia”) consiste en el actuar por vía endoscópica (gastroscópica, a través de la boca, y no laparoscópica) para realizar unos pliegues en el algunas partes concretas del estómago. Mediante este método atacamos la obesidad por varias vías: por una parte, reducimos la capacidad del estómago, por lo que podemos ingresar menos comida. Además, facilitamos un estímulo al cerebro que provoca una sensación de saciedad continuada y por tanto facilita el cumplimiento de una dieta: no sentimos deseos de seguir comiendo ya que una pequeña cantidad de alimento nos deja saciados y satisfechos. Una tercera vía de acción es frenando el vaciamiento del estómago, lo que prolonga la sensación de saciedad y nos ayuda a que esperemos más tiempo hasta la siguiente comida. Todo ello nos lleva a una misma meta: comer menos y adelgazar de forma definitiva.
La intervención se realiza a través de la boca por lo que no hay incisiones, heridas, suturas ni abrimos el abdomen. Así evitamos postoperatorios, puntos de sutura, dolor postoperatorio y riesgo de infecciones de la herida.

Aun tiene más ventajas: es ambulatoria, de forma que el paciente es dado de alta tras unas horas de observación y en uno o dos días puede reincorporarse a sus actividades habituales. El paciente sometido a una técnica de POSE no tiene dolor abdominal ni nauseas o vómitos.
¿Parecen pocas ventajas? Aun hay más. No deja “huella” y al ser ambulatoria nadie tiene por que saberlo. Uno de nuestros “problemas” es que los pacientes sometidos a esta técnica no se lo dicen a nadie para mantener el secreto: tal vez ese conocido suyo que está perdiendo peso y dice estar haciendo “solo dieta”, en realidad se haya sometido a esta intervención… La privacidad es total.
¿Aun quiere más ventajas? Aquí tiene una importante: la seguridad.
Hasta la fecha no se han comunicado complicaciones graves ni apenas problemas leves. En ningún paciente fue necesaria la cirugía por complicaciones.
Por si esto fuera poco, los resultados son excelentes y la casi totalidad de los pacientes intervenidos muestran una reducción de peso progresiva y continua. Los resultados en los 4 años de experiencia de la técnica muestran una reducción del exceso de peso de cerca del 40% en los primeros 6 meses y de aproximadamente el 70% del exceso de peso a los 12 meses. Situación que mejora o se mantiene en el tiempo.
Está indicada en cualquier tipo de obesidad, incluso en las mas leves. De esta forma evitamos la progresión a obesidades mas graves.
La pregunta es sencilla: Si tiene usted sobrepeso ¿puede ser un buen candidato para este procedimiento? Probablemente sí, ya que apenas hay contraindicaciones. Sólo la cirugía previa de estómago y la hernia de hiato de gran tamaño son las únicas contraindicaciones.
Sinceramente creemos que esta técnica es una herramienta magnífica para ayudar a los pacientes obesos a tratar su enfermedad.
¿Donde se realiza esta técnica? Búsquenos en www.gastrovital.com. Alli encontrará más información y videos explicativos para aclarar posibles dudas. |