Acude a nuestra consulta un paciente varón de 57 años de edad que presenta una lesión en el área frontal derecha de aspecto eritematoso y que ha evolucionado a mayor tamaño desde hace 4 años.

Ilustración 1: Hemangioma cavernoso al inicio del tratamiento
La lesión no produce prurito, ni dolor, no hay descamación, estando delimitada aunque aumenta de tamaño con el tiempo.
El paciente está diagnosticado de cirrosis hepática.
Fue intervenido de amigdalectomía en la infancia. No refiere conocer alergias.
Se solicitó biopsia de la lesión, siendo diagnosticado un Hemangioma Cavernoso.
Ilustración 2
En la Ilustración 2 se aprecia una zona sobreelevada en el centro de la lesión atribuible a un posible pedículo vascular.
Se indica realizar tratamiento combinado con láser de neodimio e I.P.L. En las dos primeras sesiones se aplicó: en la primera sólo I.P.L a energías bajas y en la segunda solamente Láser de neodimio igualmente a bajas energías.
Posteriormente se realizaron tres sesiones más en las que se alternaban el láser de neodimio y el I.P.L en la misma sesión y con aplicación de energías crecientes.

Ilustraciones 3 y 4: Lesión a lo largo del tratamiento
El paciente por lo tanto realizó un total de cinco sesiones a intervalos de cinco semanas entre cada sesión. Tras las sesiones se aplicaba de manera diaria un fotoprotector de alta protección.

Ilustraciones 5 y 6: resultado tras la última sesión. Se aprecia una zona hipopigmentada donde se localizaba el hemangioma
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