La clave para lograr un resultado armónico y natural pasa obligatoriamente
por entender el rostro como un todo, y no tratar cada elemento anatómico
como algo aislado
Por eso es fundamental hacer un análisis global a nivel facial
LLEGAN NUEVAS TENDENCIAS
El mito
La rinoplastia es uno de los procedimientos emblemáticos de la cirugía plástica y estética, pero también uno de los más desconocidos por parte de los pacientes. Normalmente se tiende a pensar que es una cirugía traumática, dolorosa y complicada. Y por si fuera poco, hay, además, mucha gente que cree que todas las narices operadas se notan y tienen un resultado similar.
La realidad
En España se realizan unas 25.000 rinoplastias anuales, siendo el tercer procedimiento quirúrgico estético-plástico más común en nuestro país. La técnica se ha depurado mucho en estos últimos años y los resultados, además de que a veces no son perceptibles ni por los propios profesionales, no son en absoluto iguales. Son siempre personalizados, aplicados a cada paciente.
La opción
Clínica Sanza es uno de los centro pioneros en este tipo de intervenciones. Según los profesionales médicos de la clínica, es fundamental hacer una minuciosa valoración clínica y funcional de cada caso para determinar la mejor opción terapéutica que se adapte a las particularidades de cada paciente. En ocasiones, esta propuesta quirúrgica de rinoplastia puede consistir, no sólo en la corrección nasal, sino también en la mejora de otras zonas, como labios, mentón, pómulos o frente, con el objeto de lograr un resultado natural y armónico, que se adapte a la fisonomía del paciente. Un error común es intentar aplicar la misma técnica quirúrgica a cada nariz, logrando seguramente una nariz perfecta, estética y funcionalmente..., pero en ocasiones nada armónica con el conjunto facial y corporal del cliente. Lo único que se logra es que el resultado se vea artificial y evidente. Las nuevas tendencias estéticas proponen un análisis global del rostro que consistiría en llevar a cabo una completa evaluación del rostro paciente, entendiéndolo como un todo y no como un elemento anatómico aislado.
En un 90% de los pacientes intervenidos de rinoplastia se consiguen los resultados deseados con procedimientos mínimamente invasivos, que se pueden efectuar con anestesia local o con una ligera sedación, de manera ambulatoria, sin precisar de tapones nasales, yesos ni vendajes y, por consiguiente, con perÍodos de recuperación muy cortos, más llevaderos y cómodos, y mucho más ajustados en precio de lo que se puede llegar a pensar
LOS PRECIOS
De 2.000 a 4.000 euros
En Clínica Sanza cuentan con un equipo multidisciplinario e instalaciones médico-quirúrgicas vanguardistas que garantizan un entorno agradable, discreto y, sobre todo, seguro para los pacientes que desean una atención sumamente personalizada |