No cabe duda que el sol produce efectos muy beneficiosos para todo nuestro organismo. Incluso da vitalidad y es un gran promotor del buen humor. Pero no todo es bueno.
En época estival, atraída por los grandes cánones de belleza, gran parte de la población desatiende los consejos relativos a la protección de las radiaciones que emite y que en exceso son perjudiciales para nuestro estado saludable.
La piel es la primera barrera de choque de nuestro cuerpo con los rayos solares, que son absorbidos por nuestra epidermis, atravesándola y llegando hasta la dermis. En exceso son los responsables de incidencias en el proceso de formación de la melanina, aunque ésta en principio nos protege. Producen una degeneración del colágeno y elastina, así como alteraciones en la vascularización de la dermis por lo que todo ello repercute de manera ostensible en acelerar, entre otros, el proceso de envejecimiento cutáneo.
La OMS recoge que el abuso de sol, por sus radiaciones, ejercen un efecto negativo sobre la piel debido a la íntima relación con la aparición con diversos tipos de cánceres,(acción carcinogénica cutánea), entre ellos como más importante el melanoma.
Al margen de la posible deshidratación como consecuencia del exceso de sudor que se produce, se pueden afectar otros órganos. Pongamos como ejemplo la incidencia sobre el ojo donde se puede llegar a producir conjuntivitis . opacidad corneal, cáncer de células de la conjuntiva y cataratas. Es imprescindible el uso de unas buenas gafas de sol.
Hay que destacar que los efectos del sol son acumulativos y nuestra piel ejercita un recuerdo de todas las radiaciones recibidas durante toda la vida.
En los niños, el efecto lesivo inmediato origina el llamado “eritema actínico”, con enrojecimiento de todas las zonas expuestas e incluso quemaduras, dando a veces síntomas generales como fiebre y náuseas. Todo ello predispone a que en la edad adulta se origine algún tipo de cáncer de piel.
Hay siempre que tomar medidas. Al margen de evitar la exposición solar excesiva, que es fundamental sobre todo desde el mediodía hasta las 18 horas aproximadamente, es necesario beber mucho líquido, lo mejor agua, usar protección solar adecuada y cada dos horas como mucho, gafas de sol e hidratar la piel de vez en cuando. Prefiero que no sean aceites. Es muy bueno el consumo de frutas y verduras por su contenido en agua, vitaminas y minerales.
Una de las consecuencias de los efectos del sol en exceso son las manchas solares. Las hay de muchos tipos. Unas son de origen endocrino-metabílico, como el melasma que, a veces, son desencadenadas o se acentuan con la exposición solar. El melasma, a mi juicio, no tiene un tratamiento definitivo. Lo hacemos desaparecer pero con altísima frecuencia puede dar recidivas ( reaparición). Las típicas manchas solares son hoy día fáciles de solucionar si se hace con métodos adecuados. Se pueden realizar tratamientos o peeling despigmentantes o bien introducirse en el espectacular mundo de los láseres que nos proporcionan una rápida y eficaz solución. Como láseres aconsejados tenemos el Q-Swtched Nd, Luz Pulsada intensa de Lumenis y el fabuloso láser de CO2 fraccionado de última generación denominado ACTIVE FX, ideal para rejuvenecimiento Facial y en una sóla sesión. |