¿HAY UNA OPERACIÓN "IDEAL" PARA PERDER PESO? ¿SON IGUALES TODAS LAS OPERACIONES DE OBESIDAD? ¿CÓMO FUNCIONA CADA INTERVENCIÓN? "¡DOCTOR, YO QUIERO PARA MÍ LA MEJOR OPERACIÓN!" Este es un tema muy importante a tratar en este libro. Yo diría que su fin primordial es aconsejar qué operación es la más adecuada hoy para cada individuo. El paciente que necesita y va a intervenirse de obesidad en ocasiones está desesperado y quiere que le hagan algo. Pero no sabe qué, por no estar bien informado. ¿Acaso todas las operaciones son iguales?. Pues, no, y es muy importante que lo comprendan. El obeso mórbido tiene una incapacidad obvia y permanente para controlar su peso, pero... eso no le impide entender, comprender y decidir cual es la intervención idónea para él, con el consejo de su cirujano. ¿Qué debería ofrecer la mejor intervención? La mejor operación para la obesidad debe cubrir las siguientes condiciones:
1. Hacer perder al menos 50% del SOBREPESO (la diferencia entre el peso del paciente y el peso ideal).
2. Que las pérdidas de peso duren más de 5 años.
3. Que al menos el 75% de los pacientes se beneficien de esa importante pérdida de peso.
4. Que den buena calidad de vida. Sin vómitos, diarreas, etc.
5. Que puedan ser realizadas por la mayoría de los cirujanos.
6. Que necesiten pocas reoperaciones a corto o largo plazo (menos de 2% al año).
7. Que sean reversibles, es decir, que se puedan deshacer, para que si algo no funciona bien, el aparato digestivo pueda volver a la situación normal antes de la operación. Todas las operaciones son reversibles.
8. Que el seguimiento de los pacientes sea sencillo.
9. Que den pocas complicaciones, a corto y a largo plazo (menos del 10%).
10. Que tengan bajo riesgo de muerte (menos de 1 por cada 100 enfermos operados)
11. Sería bueno que se pueda hacer por laparoscopia con el mismo riesgo.
Pero, ¿son peligrosas las operaciones de obesidad? Sí y no. Todas las operaciones de obesidad son de cirugía mayor. Por un lado, los pacientes puede que estén muy enfermos por la obesidad o las complicaciones de la propia obesidad. Se considera que una operación es de bajo riesgo si fallece menos de 1 de cada 100 pacientes. Raramente la causa de la muerte se debe hoy a las heridas operatorias. Las causas de muerte más frecuentes son las que podrían también ocurrir en el obeso mórbido que tuviera que operarse por ejemplo de hernia o apendicitis. Más adelante las analizaremos. Todas las operaciones de obesidad tienen hoy una baja mortalidad pues su mortalidad es inferior al 1%. ¿Cuánto peso se debe perder para que la operación sea un éxito? Este es un punto importantísimo sobre el que no hay acuerdo entre médicos y cirujanos. La mejor forma de expresarlo es relacionándolo con el SOBREPESO perdido y por supuesto la altura del individuo. El sobrepeso es el número de Kg que pesa el paciente menos el peso ideal que debiera tener. Si un/a paciente pesa 130 Kilos y debiera pesar 70 Kg el sobrepeso es de 60 Kilos. ¿Cuánto peso debería perder esta paciente para considerar la operación un éxito? Pues se considera un éxito si al menos pierde la mitad, o sea 30 Kg Hay pacientes con un sobrepeso de 45 Kg y otros de 150 Kg. Por ello se acepta que una pérdida del 50% del sobrepeso es un buen resultado y pérdidas menores se consideran un fracaso. En el año 2003 Dietel y Greenstein describen una forma matemática incluyendo la altura, o sea con el IMC. Es el Porcentaje perdido del Exceso de IMC = PPEIMC = 100 [(IMC final-25 / IMC inicio -25) x 100 El PPEIMC debe superar el 55%. Pero en el 2008 (Baltasar A.: Weight loss reporting. OS 18.761.2) hemos aclarado que éste fórmula no es válida, porque pide a todos los pacientes que bajar IMC-25 que sería el ideal, pues…lo cierto que con ésta fórmula, “exige” a todos los obesos bajar a 25 de IMC, y eso se puede cumplir con los OM pero no con los SO de IMC > a 50 y estamos diseñando otras alternativas.
La solución nos la dio un estudio matemático del 2009 (Baltasar. IMC esperable en cirugía bariátrica. Nov., Cir. Esp. 2009, 308-12) y corroborado en el 2011 con >7.400 pacientes por Baltasar A:. Weight Loss Reporting: Predicted Body Mass Index after Bariatric surgery. Obes Surg (2011) 21:367–372) Con ésta fórmula de IMC esperable = IMC inicial *0.4 +12 Podemos saber lo que se puede esperar de la cirugía, y no tener esperanzas falsas de que el IMC-25 final va a ser real. El real será el de la fórmula. Aquellos pacientes que bajan mi enhorabuena, y a los que están más alto, pues no tuvieron los resultados esperados. ¡¡¡Van a pasar muchos años hasta que esto sea aceptado por la comunidad científica!!! ¿"Curan" las operaciones al 100% de los pacientes, incluyendo las más efectivas? Este punto es conflictivo y debe explicarse para su comprensión. La cirugía de la obesidad es una cirugía "funcional" y esto quiere decir que los resultados dependen más de la función que de la anatomía. Si operamos la vesícula biliar, al retirar la vesícula con los cálculos, el paciente está curado, es decir, no volverá a tener cálculos en la vesícula. Eso es un tratamiento anatómico. "Se murió el perro y se acabó la rabia". No ocurre así en las operaciones funcionales. En las operaciones funcionales se altera la función de los órganos operados pero los resultados van a depender de otros factores. Es decir, la misma operación, con la misma técnica, con los mismos parámetros, no va a dar los mismos resultados en todos los pacientes. ¿Por qué? Porque hay una gran variabilidad en nuestra adaptación a la operación. Incluso hay individuos que pueden "boicotear o sabotear" los resultados.
Como es imposible que todos los pacientes tengan buenos resultados, se considera que si una intervención "cura" la obesidad al 75% de los pacientes intervenidos es una buena intervención. Pero, ¿qué pasa con el otro 25%? El no haber obtenido resultados perfectos no quiere decir que no haya sido mejorado. Es decir, que si el sobrepeso era de 60 Kg y sólo perdió 25 (en vez de 30 Kg, que seria lo mínimo aceptable), no quiere decir que no haya sido un resultado aceptable, sino que estadísticamente su mejoría no ha sido suficiente. En la práctica hay de todo, desde los pacientes que pierden todo y más de su sobrepeso, hasta pacientes que pierden muy poco si la operación no es la correcta. ¿A cuánto tiempo se mide el éxito? Hay operaciones de la obesidad en las que el éxito no persiste a los 5 años, es decir, el efecto es pasajero. Pierden peso durante un año o dos, para luego volver a ganarlo. ¿Por qué?. La razón es que el paciente "puede más" que la intervención y puede boicotearla comiendo más o con diferentes comidas (natas, batidos, dulces, etc.). Este resultado negativo es similar a lo que ocurre con el efecto yo-yo de las dietas. Los operados de obesidad, ¿pueden necesitar una segunda operación? Hay dos tipos de reoperaciones. Una de ellas, cuando los resultados de la operación han sido muy buenos, y el paciente ha perdido tanto peso que es necesario realizar una operación "estética" para adecuar el contorno corporal. ¡Ojalá que todos los pacientes la necesiten!. ¿Por qué? Porque eso indicaría que perdió tanto peso (que es la finalidad de la operación), que luego necesita "arreglos" para extirpar colgajos de la grasa del abdomen, por debajo del ombligo, los muslos, los brazos, etc. Y esto es deseable. Otro tipo de reoperaciones son aquellas en las que la operación de obesidad no resolvió el problema o creó otro nuevo. Las intervenciones, aunque bien realizadas, no dan en todos los pacientes los mismos resultados debido a la variabilidad de los propios pacientes. Todas las operaciones de obesidad son reversibles por si a corto o largo plazo el/la paciente tuviera consecuencias no deseables y hubiera que corregirlas. Los malos resultados pueden ser por defecto en las pérdidas de peso (operación no adecuada a ese paciente, incompleta, fallo técnico, boicot del paciente, malos hábitos alimenticios, etc.) o por exceso (la muy rara excesiva pérdida de peso o efectos secundarios indeseables). Hay pacientes en los que la operación no funcionó como debiera y al no conseguir los resultados esperados los pacientes necesitan una re-intervención. Una mala técnica sería aquella que "falle" en más de 2% de casos por año y necesite re-operación para corregirla. Después, al describir cada intervención, veremos que hay operaciones con mejores resultados que otras, y por qué
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